jueves, 6 de enero de 2011

CERVEZAS DE ABADÍA Y CERVEZAS TRAPENSES

Por: Javier “Sunshine II” Sánchez


Quién iba a pensarlo. Aquellos que alguna vez estuvieron a punto de terminar con la fabricación de cerveza en el mundo por considerarla pecaminosa, terminaron siendo quienes la salvaron de su extinción. Por supuesto hablo de la iglesia católica.
Monge Trapense en la Línea de Producción
Alguna vez ya platiqué de este asunto, así que no los voy a aburrir platicándoselos de nuevo, mejor métanse al blog chevestuff.blogspot.com y busquen el artículo “Los monjes trapenses y la cerveza”. Lo único que quiero retomar de ese texto es la frecuente confusión que genera el termino “cerveza de abadía” con el término “cerveza Trapense…o Trapista”, que para el caso es lo mismo. Por esta razón pretendo platicarles las diferencias fundamentales entre ambas cosas, esperando no hacerlos más bolas.
En efecto, ambos estilos tienen el mismo origen: los monjes católicos europeos de la Edad Media. Estos monjes de diferentes órdenes religiosas vivían –y todavía lo hacen muchos de ellos – en comunidades cerradas que producan gusrdarla eb toneles y barrileses alimenticias que el pan, duraba mucho tiempo mer con relativa velocidad por lo que no podían sus propios alimentos, ropajes, bebidas, calzado y todo lo necesario para vivir en oración. Como parte de ese proceso de supervivencia en una sociedad tan convulsionada como la del medievo, era necesario alimentarse por largos períodos sin salir o alejarse de sus conventos. La carne, las verduras, la fruta y hasta el pan se echaba a perder con relativa velocidad por lo que no podía almacenarse frescos más allá de unos cuantos días.  La cerveza, en cambio, además de mantener las mismas propiedades alimenticias que el pan, duraba mucho tiempo más. Podían guardarla en toneles y consumirla cuando era necesario sin peligro a enfermar. Esta es la misma razón por la que los exploradores terrestres y marinos de la época viajaban con provisiones importantes de cerveza. Cuentan algunas leyendas que una de las razones por las que los peregrinos tripulantes de celebre navío Mayflower se detuvo en las costas de Massachusetts fue porque se les terminó la cerveza y les quedaba poco con qué alimentarse.
Con el paso de los siglos, muchas congregaciones religiosas decidieron dejar de fabricar ellos mismos sus recetas de cerveza artesanal, sin embargo optaron por “rentar” su fórmula a fabricas externas que las siguieron fabricando  como medio de seguir financiando su operación. Estas cervezas son las que conocemos actualmente como “cervezas de abadía”.
"She may, or she may not, but with Chimay, She will"
Por otro lado algunos monasterios de la orden Trapista, originaria de Le Trappé, Francia, pero avecinada después en Bélgica y los países bajos mantuvieron en sus manos el proceso de fabricación. Esto da origen al término “Cervezas Trapenses” que conocemos hasta la fecha.  De estos monasterios solamente quedan siete en el mundo, seis de ellos en el sur de Bélgica y uno en el norte de Holanda. Las marcas son muy conocidas: Chimay, Westmalle, Orval, Rochefort, Westleveren y Achel en Bélgica y Le Trappe en Holanda.

Todas las cervezas de abadía y las trapenses son cervezas de fermentación alta (lo que conocemos como tipo Ale) con contenidos de alcohol que van de 6% al 12% APV y su color va del cobrizo al negro. Su sabor es muy pronunciado, tostado y amargo con espuma caramelizada.  Son excelentes acompañantes de quesos añejos y carne. La experiencia de tomar estas cervezas se asemeja a la de tomar buen vino rojo, ya que también cambian frecuentemente de aroma y sabor dependiendo del tiempo que tiene abierta la botella. Te recomiendo usar copas o vasos panzones con boca pequeña porque así disfrutarás al máximo de esta experiencia.
Así pues, no es lo mismo una cerveza que otra, aunque se parecen. No te pierdas el placer de tomarte alguna vez estos estilos de cerveza. Son verdaderamente espectaculares.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.

Comentarios: javier@elsume.com

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA CERVEZA EN AMERICA


 Por: El Cerveciáfilo

Nuestro gran contienete americano
Ninguno de los inventos del hombre fue hecho en un sólo lugar y por una sola persona ¿estamos de acuerdo? Absolutamente todo lo que se no ha ocurrido hacer en los 2.5 millones de años que tenemos los humanos sobre la tierra esta ligado con lo que otros hicieron antes o fue concebido en varios lugares más o menos al mismo tiempo. Incluso la misma aparición del hombre no podemos disminuirla a un solo evento aislado en un punto específico del planeta, sino que es el resultado de un proceso evolutivo, de la acumulación gradual de cambios a lo largo de millones de años que, finalmente, derivaron en unos primates con fuerte capacidad cerebral, que caminaba sobre dos pies y tenmillones﷽﷽ cerebral, que caminaban fuerte capacidad cerebral, que marcaba sobre dos pies y con la capacidad de fabricar herramieía la capacidad de fabricar herramientas, todo esto allá por el África oriental.
Con la agricultura, madre de todas las civilizaciones y también madre de la cerveza, pasó lo mismo. Aunque algunos intentan adjudicársela a una civilización en particular en realidad surgió en varios puntos del planeta en diferentes épocas. En el norte de China, en el sudeste asiático, en México y la región andina y –por supuesto- en la región mesopotámica.
Con la domesticación de la agricultura llegó la cerveza. La fermentación seguramente accidental del pan de trigo, cebada, maíz o cualquier otra gramínea bajo la lluvia neolítica, produjo la primer cerveza. Tradicionalmente se ha ubicado el nacimiento de la cerveza en la época de la civilización Sumeria, allá entre el Río Tigris y el Éufrates, sin embargo se han encontrado vestigios más antiguos en China y en la región amazónica de Sudamérica. Cuenta un explorador alemán llamado Hans Staden, secuestrado en 1557por la tribu Tupien de la amazonia brasileña, que sus aborígenes captores fabricaban un tipo de cerveza desde hace miles de años, aun antes de los egipcios.


Tomando CHICHA
La cerveza de los indígenas sudamericanos durante siglos ha fabricado dos tipos de cerveza principalmente: la llamada Masato hecha de una planta llamada Mandioca, y por otro lado la cerveza llamada Chicha hecha a base de maíz.  De hecho el célebre explorador norteamericano Hiram Bingham, descubridor de las ruinas de Machu Pichu en el Perú, dice que muy posiblemente esta ciudad fue construida para las mujeres Incas que fabricaban esta cerveza. La cerveza, o algún tipo de bebida derivada de la fermentación espontánea del pan mezclado con agua, ha sido fabricada por siglos por nuestros antepasados americanos hasta nuestros días.
Con el llamado “descubrimiento” de América las cosas cambiaron radicalmente para el Nuevo Mundo cervecero. Durante los siglos XVII, XVIII y XIX los colonialistas europeos trajeron a América sus técnicas y recetas para fabricar cerveza. Con el tiempo algunas de estas cervezas se regionalizaron y se volvieron “de casa”. Sin embargo fue hacia finales del siglo XIX cuando esta industria explotó en nuestro continente impulsada por los avances tecnológicos producidos por la Revolución Industrial en Gran Bretaña. Gracias a la invención de la refrigeración artificial fue posible fabricar a niveles macro industriales el estilo de cerveza que se ha convertido en la de mayor consumo en el mundo: la Lager.  Este estilo ha sido reproducido en prácticamente todos los rincones del mundo y, por supuesto, de nuestra América. Infinidad de cervezas estilo Lager son fabricadas desde la Patagonia hasta Alaska incluyendo los calurosos países caribeños. Cada país y cada región tiene la suya propia y la ostenta como propia. La lista de marcas es infinita…sería una irresponsabilidad pretender enumerarlas aquí.  Se fabrican desde las lagers más obscuras hasta las más claras aunque.
En los últimos años hemos visto incluso la tendencia a la fabricación de cervezas artesanales, lo cual es muy alentador. Seguramente cada fabricante en los diferentes países americanos enriquecerá su propia propuesta con el carácter y entorno propios. De la misma forma que hemos sido capaces de hacer música acorde a nuestro carácter regional, seremos capaces de elaborar cervezas regionales diferentes y - esto debemos remarcarlo- deliciosas por igual.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.


Comentarios: javier@elsume.com

jueves, 9 de diciembre de 2010

LA CERVEZA DE BELGICA

Por: El Cerveciáfilo



Bélgica es el país que produce la mayor variedad de cervezas en el mundo y, por si fuera poco, estas cervezas se encuentran entre las de mayor calidad que se fabrican.  Ni siquiera los alemanes producen tal variedad. Por esta razón, Bélgica es algo así como la tierra santa para los amantes de la cerveza….o debería decir de la “buena” cerveza.
Como muchos de ustedes saben este pequeño país ubicado en el noroccidente de Europa  colinda con Francia, Holanda, Alemania, Luxemburgo y con el Mar del Norte. Su superficie es apenas de 30,510 kilómetros cuadrados. Es un país densamente poblado por casi diez millones y medio de personas que viven en el corazón de una de las zonas más industrializadas del continente. Su clima marítimo templado ofrece condiciones ideales para la producción de granos, lúpulos y todo lo necesario para la fabricación de cerveza.
Bélgica fabrica prácticamente todos los estilos de cerveza que existen: obscuras, morenas, rubias, amargas, dulces, lámbicas, de frutas, etc., etc, etc. Existen más de 500 marcas en el mercado para beneplácito de propios y extraños. Podrías tomarte una cerveza diferente cada día y no te alcanzaría un año completo para recorrerlas todas.
Desafortunadamente muchas de las 3,000 fábricas que existían a principios del siglo XX han desaparecido, quedando ahora poco menos de la mitad. Aun así, estas cervecerías son suficientes para mantener operando más de 60,000 tabernas que existen en el país. Son muchas, aunque si las comparamos con las 200,000 tabernas que existían a principios de los años 1900 podemos notar el deterioro de la industria provocado, en gran parte, por la gran competencia que representan el resto de los países europeos.
El fenomenal éxito de las cervezas belgas se ha extendido muy rápidamente por todo el mundo en las últimas décadas. Su gran calidad es ahora reconocida en todos los continentes.  Esta explosión comercial se debe, en gran medida, al trabajo de uno de los admiradores más fervientes y dedicados a conocer las cervezas de Bélgica: al famoso “Cazador de Cervezas” Michael Jackson.  Su libro “La Guía Mundial de la Cerveza” dedica algunas de sus páginas más elocuentes a hablar de estas cervezas. El Sr. Jackson es responsable prácticamente único de que las cervezas lámbicas hayan sido conocidas fuera de Bélgica. El trabajo promocional de Michael Jackson fue reconocido por el gobierno de ese país al otorgarle el prestigiado galardón “Mercurius Award”.
Bélgica clasifica sus cervezas en cuatro categorías: III, II, I y S (Superior). Esta clasificación se basa en un complejo método que mide la “fuerza” de la cerveza de acuerdo a su Gravedad Original, que en Alemania y EUA se mide en grados “Plato”. Mientras que en Bélgica, Gran Bretaña y Francia se expresa en “Gravedad Específica”. Mucha complicación para una columna tan pequeña como esta, así que mejor le paro. Si te interesa conocer los detalles de esta clasificación seguramente lo encontrarás en Google.  Esta clasificación resulta muy importante para los fabricantes y para los consumidores porque, además de categorizar cada cerveza belga, influye en los impuestos que paga al gobierno y, por lo tanto al precio final al consumidor.
Cervezas belgas hay muchas cerca de nosotros, probablemente las más conocidas sean las marcas Steela Artois, la Duvel, la Leffe o la Hoegaarden, entre otras.  También es fácil encontrar cervezas “estilo” belga que son deliciosas.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.

viernes, 3 de diciembre de 2010

LA CERVEZA DE NAVIDAD




Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

La navidad está muy próxima.  Esto representa para quienes la celebramos una mezcla de sentimientos que van desde la mayor de las alegrías hasta la peor de las depresiones. Lo que es una constante es que en cualquiera de los casos habrá alcohol de por medio, ya sea para celebrar el advenimiento de Cristo o para ahogar nuestras frustraciones y olvidarlas aunque sea mientras nos dura la borrachera. Para los fines que persigue esta columna vamos a hablar de la primer posibilidad ¿les parece? Si quieres hablar de la segunda te recomiendo que vayas con tu terapeuta o aunque sea con el cantinero del bar más cercano y le avientes todo encima.
Probablemente una de las cosas que más nos alegran en navidad, sobre todo a los que no somos muy afectos a la devoción cristiana, es la posibilidad de reunirnos con la familia y compartir nuestra alegría brindando, comiendo, cantando, bailando y abriendo regalos. La navidad es un excelente pretexto para encontrarnos de nuevo con los que queremos.
Para quienes andamos buscando razones para explorar y probar nuevas cervezas, la época es ideal. Prácticamente en todo el mundo los fabricantes de cerveza editan sus cervezas de temporada, muchas de las cuales resultan ser joyas efímeras que deben ser aquilatadas en su momento ya que la navidad pasa rápido y tendremos que esperar otros 12 meses para volver a degustarlas.
La cerveza es la bebida navideña por excelencia, por lo menos en los países que inventaron la celebración como la conocemos hoy. Los países del norte de Europa, con sus árboles secos y paisajes nevados son quienes inventaron la costumbre producir cervezas especiales para la temporada. Todo parece indicar que fue particularmente en Bélgica, hacia finales del siglo XIX, cuando los maestros cerveceros de las cervecerías locales dedicaban su talento a elaborar cerveza que utilizaban para regalar a sus trabajadores y amigos. Esto se difunde rápidamente entre los consumidores y se ven en la necesidad de fabricarla en volúmenes mayores, inicialmente para el pueblo o ciudad donde se encontraba la fábrica y posteriormente para otras regiones.
La elaboración de las cervezas navideñas se iniciaba en el mes de septiembre, específicamente alrededor del día 29 cuando se celebra el días de San Miguel. En esas épocas los maestros cerveceros utilizaban los mejoren ingredientes a los que especiaban cuidadosamente para obtener una cerveza robusta, olorosa y sabrosa que pudiera ser consumida durante las festividades de San Nicolás.
Sólo era cuestión de tiempo para que esta costumbre local se expandiera al resto de Europa y después al mundo entero.  Algunos estudiosos le adjudican la popularidad internacional de estas cervezas al ingles John Martin, un empresario cervecero que en 1909 se establece en Amberes, Bélgica. El señor Martin abrió el mercado con Inglaterra y Escocia, introduciendo la Gordon Xmas de su fábrica Gordon Scoth Ale. Aun en nuestros días podemos encontrar cervezas generadas por este varsátil empresario, como la Martin’s Pale Ale (que aun en la actualidad muchos la llaman “la más noble de las pale ales inglesas), o la Martin’s Blond Ale.
Las cervezas de navidad no conforman un estilo por sí mismas. Pueden se diversos estilos que, hay obscuras y rubias, dulces y amargas,  en todo caso, mantienen algunas características comunes, como el hecho de que tiene porcentajes de alcohol superiores al promedio. La razón es simple: la cerveza se toma en navidad para “calentarse” y no para refrescarse, y el alcohol colabora en alcanzar ese fin.  De igual forma y por la misma razón, las cervezas navideñas no son “light”, sino que contienen niveles calóricos altos.  Otra característica que muchas marcas mantienen es el aroma especiado, que aporta mucho al maridaje de las comidas típicas de esta temporada. En general se recomienda tomar estas cervezas frías pero no a punto de congelación como solemos acostumbrarlo por nuestras latitudes, ya que se inhibe totalmente el sabor y el aroma de la mezcla.
Busquen cervezas de navidad en las tiendas especializadas y diviértanse con ellas. Por cierto que les comunico que la cervecería Cucapá editará especialmente para esta navidad La Migra Winter, búsquenla directamente en la fábrica…no creo que la vendan en otra parte.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Los espero el radio los martes a las 8 de la noche en “La Junta de Mejoras” por la 940 Oldies para pasarnos un buen rato entre buenas cervezas y buen rock. Si tienen computadora búsquenos en www.940oldies.com.


Comentarios: javier@elsume.com



lunes, 29 de noviembre de 2010

LA CERVEZA IPA

Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

¿Qué haces cuando necesitas mandar un barril de cerveza hecho de madera a más de 15,000 kilómetros de distancia y no tienes un transporte refrigerado para hacerlo? Además el transporte que puedes utilizar es húmedo, maloliente  y nada estable lo que provoca que el barril se zangolotée de aquí para allá a cada momento.  La verdad está difícil el problema ¿no creen?
Ese problema tuvieron que afrontarlo nuestros hermanos ingleses a mediados del siglo XVIII cuando cayeron en la cuenta de que era indispensable enviarle no uno, sino miles de barriles de cerveza a sus paisanos desparramados por todo el mundo y que con desesperación anhelaban un poco de patria. La cerveza, como ustedes saben, es un producto perecedero que aguanta muy poco los malos tratos. Ahí les va la historia de la solución a este tremendo problema.
Hacia finales del siglo XVIII los británicos se encontraban muy ocupados tratando de consolidar sus múltiples colonias enclavadas a lo largo y ancho del planeta. Particularmente les preocupaba India, a donde habían enviado miles de soldados, marineros, comerciantes, banqueros y todo lo necesario para sacarle el mejor provecho económico a esa rica región…provecho para los ingleses, por supuesto.  Estos miles de hombres habían nacido y crecido en la gran isla y mantenían una relación esencial con ella. Su cultura y sus costumbres estaban dentro de cada una de sus células esperando aflorar ante cualquier cosa que les recordara el terruño.
El gobierno sabía que gran parte del éxito de su encomienda colonialista se sustentaba en mantener contentas a sus tropas y a sus aventureros ciudadanos, así que debían encontrar la forma de enviarles cerveza a como diera lugar.  Sin embargo resultaba imposible hacerles llegar los estilos de cerveza conocidos ya que todos se echaban a perder irremediablemente durante el viaje.
Un ilustre cervecero londinense llamado George Hodgson encontró la solución inventando lo que hasta la fecha se le conoce como el estilo India Pale Ale, mejor conocida por sus iniciales IPA.  Su solución consistió en agregarle a la tradicional Pale Ale un mayor porcentaje de alcohol y lúpulo, ingredientes que gracias a sus propiedades antisépticas mantenían la cerveza en buen estado por mucho más tiempo…el suficiente para llegar de Inglaterra hasta la India.
Flor del Lúpulo
Hay otros detalles importantes que debo mencionarles como el hecho de que parte del lúpulo adicionado se metía a cada barril justo antes de cerrarlo, de manera que hiciera su trabajo a medida que la cerveza seguía fermentándose dentro. Esto proporcionaba una excelente protección a la cerveza.  Otro de los detalles es que el señor Hodgson utilizó maltas más claras, producto de las nuevas técnicas de malteo de la época ya que soportaban mejor el viaje de más de cinco meses hasta India, curiosamente esta maltas se beneficiaban con el balanceo de los barcos donde transportaban los barriles acentuando una fermentación óptima. Adicionalmente el largo viaje obligaba a los navíos a cruzar dos veces la línea ecuatorial, una al bajar rodeando el continente africano y otra al subir hacia India. Esto provocaba que los barriles tuvieran dos fermentaciones “en caliente” , dando como resultado una cerveza seca y altamente carbonatada, con un sabor fuerte y definido.
IPA de cervecería Cucapá en Mexicali
La IPA fue un éxito no solamente entre quienes vivían fuera de Gran Bretaña, sino también dentro de la isla. Esto le dio al Sr. George Hodgson una inmejorable reputación como fabricante de cerveza, lo que le permitió mantener la exclusividad de su fabricación hasta alrededor de 1820, cuando otros cerveceros como Alsopp y Bass comenzaron a competirle.
La IPA es fácil encontrarla en las tiendas cercanas del otro lado de la frontera, de hecho en Mexicali la cervecería CUCAPÁ fabrica una de las mejores que he probado: la RUNAWAY IPA.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Los espero el radio los martes a las 8 de la noche en “La Junta de Mejoras” por la 940 Oldies para pasarnos un buen rato entre buenas cervezas y buen rock. Si tienen computadora búsquenos en www.940oldies.com.


Comentarios: javier@elsume.com

viernes, 19 de noviembre de 2010

LA GUÍA DE LA CERVEZA EN MÉXICO 2010-2011



Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

La sorpresa que me regaló mi estimado, fino y nunca bien ponderado amigo mío el Cheve Meister Mariano fue grande. De la nada apareció con un libro en la mano.
Debo decirles que ya el hecho de regalar un libro – el que sea – convierte a quien lo obsequia en alguien cuya amistad vale la pena cultivar. Representa todo un halago a la inteligencia de quien lo recibe, ya que tácitamente estamos reconociéndole una capacidad superior a la de picarle con el dedo gordo al control remoto de la tele.

La sorpresa fue mayor cuando vi que el libro llevaba por título “GUÍA DE LA CERVEZA EN MÉXICO 2010-2011” y como pináculo de la excitación provocada por el regalo, noté que estaba editado en Baja California, específicamente en la ciudad de Tijuana, por el Culinary Art School ©  hace apenas unos días. Esto es todo un suceso. Resulta por demás revitalizante saber que existen personas y asociaciones interesadas en promover la cultura cervecera en Baja California. La Leyenda Negra empieza a desvanecerse.
El libro fue escrito por Pascual Ibáñez, español que en 1995 llegó a Chile y de ahí no se cómo se conectó con Tijuana. No importa, lo relevante es que el señor Ibáñez ostenta una serie de virtudes gastronómicas impresionantes que le dan al libro su innegable solidez y profundidad. Permítanme abstraer algunos pequeños fragmentos con permiso de Don Pascual y de la raza del CAS.
“No sólo la sed es una bendita excusa para disfrutar de una buena cerveza; también nos seduce su deliciosa y amigable informalidad. Ayuda su moderado alcohol – en la mayoría de los estilos – y cómo no, esa facilidad  de abrir una botella o lata de manera espontánea y beberla sin más, pasando por alto el protocolo.”  Este texto perteneciente al preámbulo del libro me remite a la respuesta que dio el Sr. Jim Koch, fundador de Samuel Adams Brewery cuando le preguntaron respecto de si seguía algún tipo de metodología cuando degustaba alguna cerveza y contestó: “¿Qué rituales utilizo cuando abro una botella?¿Sabes? Supongo que como cervecero soy muy práctico en ese aspecto; no tengo en realidad ningún ritual. Normalmente quito la tapa y huelo el contenido, porque me gusta recibir el impacto del aroma. Pero en lo referente a recitar un canto gregoriano o un mantra budista...no, todo se reduce al placer de tomarte algo que amas y de lo que te sientes muy orgulloso.”
  Después del preámbulo el primer tema trata sobre una “Breve Historia de la Cerveza” donde de forma esquemática se describe el viaje de la cerveza de la mano de la civilización, para luego aterrizar esta historia en el desarrollo de la cerveza en nuestro país a partir de aquella primer fábrica instalada en la risueña población de Amecameca, cerca de la ciudad de México hasta nuestros días.  La única omisión que le encuentro es que no se menciona la fundación de la cervecería Mexicali que fue, sin lugar a dudas, la primer gran industria que se instaló en Baja California y que durante casi 50 años produjo la cerveza de mayor consumo en el noroeste de México.
Los siguientes capítulos abordan temas por demás importantes como son el del proceso de elaboración de la cerveza, la cerveza artesanal y la industrial, sin embargo quiero resaltar de forma especial el trabajo de evaluación de diferentes marcas nacionales y extranjeras que efectuaron y que sirve para darnos su recomendación sobre muchas de las marcas más reconocidas que podemos encontrar por estos rumbos. Es un trabajo meticuloso y sistemático que nos acerca gráficamente a los diferentes sabores, olores, texturas y “patada (APV)” de las cervezas seleccionadas. Muy buen trabajo.
Les recomiendo que busquen este libro. No tengo la menor idea de dónde pueden adquirirlo en Mexicali…posiblemente en la librería del CEART, lo que les recomiendo es que se metan a la página www.culinaryschool.com.mx a buscar más información.
Ojalá y en Baja California tuviéramos pronto más aportaciones como este guía sobre el mundo de la cerveza que ayudaran a encaminar esta vocación nuestra tan vituperiada.  Enhorabuena a Culinary Art School y al señor Ibáñez por su valioso trabajo y por compartirlo con nosotros.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Los espero el radio los martes a las 8 de la noche en “La Junta de Mejoras” por la 940 Oldies para pasarnos un buen rato entre buenas cervezas y buen rock. Si tienen computadora búsquenos en www.940oldies.com.


Comentarios: javier@elsume.com

viernes, 12 de noviembre de 2010

MICHAEL JACKSON, EL SUPERESTRELLA DE LA CERVEZA


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

Michael Jackson nunca compuso una sola canción. Tampoco sabía hacer el pasito “moondance” y casi estoy seguro que era desentonado. Además el señor era del norte de Inglaterra y más bien güero.
Evidentemente no estoy hablando del negrito que tanto revuelo causó con su súbita muerte, sino de otro Michael Jackson mucho más recatado pero no menos célebre. Este señor Jackson le dio a la cerveza un espacio que nunca antes había tenido en la cultura contemporánea. Gracias a sus múltiples artículos, programas de radio y televisión, cátedras universitarias conferencias y libros sobre este tema logró llamar la atención de muchos hasta entonces apáticos y distraídos bebedores de cerveza que no habíamos tenido la precaución de detenernos a conocer un poco más sobre este pequeño milagro gastronómico.
La industria cervecera mundial tiene una gran deuda con el señor Jackson cuyos escritos se han traducido en más de 20 idiomas.  Nació en Wetherby, West Yorksire, y su acercamiento a la literatura cervecera lo inició como reportero en periódicos locales de Almondbury y Edinburgo, donde se interesó inicialmente en el tema del Wisky, del que también escribió abundantemente, incluyendo “The Malt Whisky Companion” una obra fundamental.
Su fama empezó a crecer en 1971, cuando edito su libro “La Guía Mundial de la Cerveza”, obra que casi de inmediato fue traducida a muchas otros idiomas y que permanece hasta la fecha como una de las piezas literarias más importantes escritas sobre la cerveza.  Los teóricos actuales en gran medida han basado su clasificación de los tipos y estilos de cerveza en el trabajo efectuado por Michael Jackson en la década de los 70s. 
La explosión de popularidad que tuvo la cerveza en los Estados unidos durante los 70s y 80s de debe en gran medida al trabajo de Jackson, quien además de escribir en cientos de periódicos y revistas  como “Playboy”, “The Washington Post”, “The Independent”, fue el conductor del popular show televisivo “The Beer Hunter”(El Cazador de Cervezas) que fue transmitido por Discovery channel y otros canales similares de cadena nacional.
Jackson fue el primero en hacernos caer en cuenta sobre la importancia que tiene la cerveza en el desarrollo de nuestra cultura mundial. Para él la cerveza era mucho más que una simple bebida alcohólica, sino que era parte esencial del desarrollo de muchas de las principales y más influyentes culturas del mundo. Evidenció el paralelismo del nacimiento de las más antiguas civilizaciones de nuestro planeta y la cerveza, donde fue apreciada tanto como alimento como enlace con la divinidad y, posteriormente como pieza importantísima en el expansionismo de las grandes civilizaciones colonialistas.

Es a Michael Jackson a quien debemos el planteamiento de que Jesucristo en realidad tomo cerveza y no vino en su última cena, y que el milagro de las bodas de Caná fue realizado también con cerveza. Esta teoría fundamentada en seudos estudios históricos y antropológicos lo llevó a realizar interesantes debates en la Universidad Jesuíta de Georgetown junto al padre Ronald Murphy (ver “Cristo y la Cerveza” en www.chevestuff.blogspot.com ).
La obra literaria sobre el tema de la cerveza podemos concentrarla fundamentalmente en tres libros: “ World Guide to Beers”, The Beer Companion”(Traducido al español como “El Libro de la Cerveza”) y “The Pocket Guide to Beers”(La Guía de Bolsillo de la Cerveza”). Todo aquel que quiera aventurarse en este universo hecho de agua, malta, lúpulo y levadura debe conocer estas obras fundamentales.
Quizá la mayor aportación de Michael Jackson haya sido la reivindicación de la cerveza “como bebida civilizada” . Siempre le molestó que la cerveza no recibiera la misma atención y fuera igual de respetada que el vino. Para él ambas bebidas no deberían ser concebidas como prisiones que te encierra y no permiten que tus sentidos exploren buscando placeres sensoriales.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Los espero el radio los martes a las 8 de la noche en “La Junta de Mejoras” por la 940 Oldies para pasarnos un buen rato entre buenas cervezas y buen rock. Si tienen computadora búsquenos en www.940oldies.com.


Comentarios: javier@elsume.com

Seguidores