miércoles, 26 de enero de 2011

LA CERVEZA ARTESANAL Y BAJA CALIFORNIA


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez




Discúlpenme por tener que recurrir a definiciones de otros lados, pero no encontré en México nada formal sobre este tema. Según The Brewers Association de Estados Unidos una cervecería artesanal americana es pequeña, independiente y tradicional. Es “Pequeña” porque produce anualmente menos de 6 millones de barriles. Es “Independiente” porque menos del 25% de la empresa pertenece a alguien que es miembro de la industria de las bebidas con alcohol y que no es él mismo un cervecero artesanal. Es “Tradicional” porque produce su cerveza sólo de malta o porque dividen su volumen producido en partes iguales entre sólo malta y cervezas con productos agregados siempre que éstos sirvan para enaltecer el sabor y no para suavizarlo (Si te interesa abundar sobre esto te recomiendo que consultes www.brewersassociation.org).  Lo que para mi resulta esencial es que deben ser cervecerías manejadas exclusivamente por la gente que hace la cerveza.
Evidentemente esto trastoca totalmente el concepto de hacer cerveza, ya que el concepto inicial, la razón primera para hacer cerveza es….¡hacer cerveza!  En este sentido los Home Brewers, o productores caseros de cerveza están del mismo lado de la raya (www.homebrewersassociation.org).
La cerveza artesanal es por naturaleza curiosa, inquieta, exploradora, no le teme a buscar y –sobre todo - a encontrar cosas que desconoce, siempre que lo lleven a encontrar una nueva experiencia sensorial. Es por esto que actualmente las cervezas de estas pequeñas fábricas son la punta de lanza que ha logrado descubrir muchos nuevos sabores que han cautivado al mercado de verdaderos amantes de la cerveza.
La cerveza originalmente era producida por las mujeres en las chozas de nuestros ancestros, y en algunas tribus sudamericanas todavía sucede igual. En una época todo mundo era Homebrewer y tenía su receta particular. En la actualidad aunque el mundo cervecero ha sido secuestrado por las inmensas macrocervecerías que controlan los cinco continentes, es alentador notar el gran auge que está teniendo la producción casera y artesanal. Resulta fácil localizar una o más Craft Breweries en muchos países y en regiones del mundo. Sin ir más lejos hace algunos días me encontré con la revitalizante noticia de que en la ciudad de Ensenada esta por efectuarse el Primer Festival de Cerveza Casera o Artesanal de Ensenada “Baja Beer Fest” (www.hbe.mx) el próximo 19 de marzo. En este festival participarán al menos once marcas locales prometiendo con ello ser toda una experiencia cervecera.  Las tres o cuatro marcas que he podido probar son una refrescante experiencia. Felicidades a los ensenadenses que una vez más ponen el ejemplo del tipo de vocaciones que deberíamos de estar fomentando en esta nuestra querida Baja California tal lejos de Dios y tan cerca de la Cuauhtémoc Moctezuma.
CERVEZA CASERA  DE MEXICALI, BAJA CALIFORNIA  
El “Nano” Camacho, entusiasta pisteador mexicalense ya medio harto de tanta mediocridad, decidió fabricar su propia cerveza llamada “Phat Cat” que, según los rumores, le quedó muy bien. Ese es el espíritu ¿no creen? Echémosle ganas y verán que encontraremos próximamente sorpresas que convertirán a esta región del país en un foco de atracción, de la misma forma que en Ensenada han empezado a hacerlo.
Siempre he lamentado el hecho de que siendo Mexicali la ciudad pionera en lo referente a la industria cervecera en todo el noroeste de México, no hemos avanzado absolutamente nada. Los pocos festivales organizados con la venia oficial que hacemos son burdas extensiones de lo que sucede todos los días en cualquier tarrería de esquina.
 ¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.

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viernes, 21 de enero de 2011

REINHEITSGEBOT


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez


¿Tienes idea qué tantas cosas contiene a la cerveza que te estás tomando? Lo más probable es que no. Cuando nos acomodamos con un tarro enfrente generalmente nos lo empinamos sin más y disfrutamos el momento. De cualquier manera sabemos que si nos hace daño podemos demandar al fabricante.
Desde que se inventó la primer cerveza, allá a fínales del neolítico las diferentes culturas la preparaban como les daba la gana, aunque siempre cuidando que sirviera como alimento y les alegrara el espíritu después de darse de mazazos con la tribu de al lado. Esto se repetía en diferentes partes del mundo en diferentes momentos con rutinas similares.
Muchos años después, cuando la última glaciación retrocedió convirtiendo a Europa en el continente fértil que conocemos hoy, empezaron a surgir las civilizaciones que derivarían en la impresionante gama de países que conocemos hoy. La elaboración de cerveza comenzó a concentrarse en el centro norte de Europa al grado de que todos los estilos que conocemos en el resto del mundo hoy en día salieron de ahí. Sin embargo esto no fue fácil.
Cuando la cerveza se transforma en un producto rentable, es decir, cuando empieza a generar algún tipo de utilidad para quienes lo fabricaban, sin importar que fueran asociaciones religiosas o civiles, echaron a volar su creatividad para captar y mantener su mercado. Las recetas fueron innumerables y los resultados fascinantes. Sin embargo nadie había fijado las reglas fundamentales de esto, nadie hasta que los meticulosos alemanes establecieron, escribieron y elevaron a nivel de ley cómo debería de fabricarse la cerveza en su país.
En 1516  el gobierno alemán estableció la Ley de Pureza de Baviera o Reinheitsgebot. Dicha ley decretaba que los únicos ingredientes que se podían utilizar para fabricar cerveza dentro de su país eran el agua, la malta (principalmente de cebada), el lúpulo y la levadura.  Bajo ninguna circunstancia debería de agregarse aditivo químico alguno, azúcar, arroz, maíz ni cebada sin maltear. Muchos aseguran que esta fue la primer ley de protección al consumidor que se implementó, ya que garantizaba a los bebedores la calidad de la cerveza que estaban consumiendo, sin embargo hay otros elementos que nos hacen dudar. Dicen algunos que a quien se protegía en realidad era a los granjeros quienes garantizaban con ello la venta de sus cosechas generando los impuestos tan importantes para la corte. También se dice que con la implementación de la ley de Pureza de Baviera se garantizó el consumo del lúpulo sembrado en la región y, en lo general, a la industria cervecera que se encontraba gran parte en manos de los nobles alemanes. No podemos perder de vista que bajo el mandato de la familia real de Baviera, los Wittelsbach, que rigieron desde 1180 hasta la Primera Guerra Mundial, la cerveza floreció  en el país como nunca antes trayendo grandes beneficios económicos a las arcas reales.  Se cree incluso que el duque Albrecht fundó la Cervecería de la Corte Real, Hofbräu-haus conocida ampliamente por las iniciales HB y de gran aceptación en nuestros días. Esta cervecería emblemática alemana pertenece actualmente al Estado.
Algunos otros países  han implementado regulaciones similares a las de la Reinheitsgebot, por ejemplo Finlandia y Noruega. Existen cervecerías que han convertido la Ley de Pureza de Baviera en toda una estrategia de mercado al sustentar su argumento principal de venta en ella.
En México estamos muy lejos de la sombra de esa ley, las grandes cervecerías han “tropicalizado” los sabores de las cervezas que venden suavizándolas – aunque no te lo digan - con otros ingredientes como arroz, maíz y vaya usted a saber qué más. Los sabores auténticos de los estilos de cervezas originales siguen perteneciendo a los Europeos.
Por último algo importante antes de retirarme del aire: el hecho de que una cerveza no esté elaborada bajo los principios de la Ley de Pureza de Baviera, no significa que sea una mala cerveza. De ninguna manera. Infinidad de cervezas en todo el mundo son elaboradas fuera de esta ley y son excelentes. En mi caso particular creo que lo que debemos de aprender como consumidores de este esfuerzo de los alemanes, es saber qué estamos tomando. Acostumbrarnos a preguntar qué contiene y cómo fue elaborada la cerveza que vamos a tomar. No quedarnos con la mera frase publicitaria que por lo general no nos dice nada al respecto.
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jueves, 13 de enero de 2011

LA CERVEZA NO ENGORDA


Por: Javier “Sunshine II” Sánchez


No sé por qué no se ponen de acuerdo todos los doctores y nutriólogos de este mundo. Alguien está mintiéndonos y eso no se vale. La vida ya es lo suficientemente complicada como para que encima de ello nos confundan con informaciones contradictorias y evidentemente antagónicas sobre este tema que para muchos de nosotros es verdaderamente trascendental: tomar una cerveza.
El mes pasado apenas me pusieron en alerta sobre los peligros de tomar cerveza; la borrachera es lo de menos – según entendí –  lo que realmente erosiona nuestra salud se esconde en otros efectos destructivos que acometen contra nuestro corazón, hígado, riñones, aparato circulatorio, nervioso y hasta nuestra vida sexual.  Después de 13,000 años de existencia resulta que la cerveza es uno de los peores atentados contra nuestra salud.  Si va a tomar échese un destilado… tómese un vinito tinto”. Con esta frase dicha por mi docotr terminé de confundirme ya que el vino no es un destilado sino un fermentado, igual que la cerveza.
El alcohol, salvo su mejor opinión, es perjudicial en cualquiera de sus formas si se consume en exceso. Llámelo vino, cerveza, wisky, vodka, tequila, sotol o cómo quiera. El gran problema es qué entendemos por “en exceso”. Existen médicos que nos dirán que no le hagamos caso al colega que nos dijo que no podíamos tomar nada, y otros que nos dirán que si queremos vivir sanos nos alejemos de cualquier cerveza abierta. ¿Habrá manera de organizar un congreso sobre este tema?  Los borrachos lo agradeceríamos para tener una opinión unificada.
Toda esta perorata surgió de un artículo publicado en España esta semana en donde se asegura que la cerveza tiene efectos favorables para la salud. Me permitiré reproducir este artículo:


EN ESTUDIO MÉDICO REVELA QUE BEBERSE ENTRE DOS Y TRES VASOS POR DÍA NO SÓLO “NO ENGORDA”, SINO QUE REDUCE EL RIESGO DE DIABETES E HIPERTENSIÓN.
Los médicos Ramón Estruch, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona, y Rosa Lamuela, del departamento de Bromatología y Nutrición de la Universidad de Barcelona, han asegurado que el estudio que han elaborado demuestra que la cerveza, bebida con moderación y acompañada de una dieta saludable, no provoca aumento de la masa corporal ni acumulación de grasa en la cintura.
El estudio, en el que también ha participado el Instituto de Salud Carlos III, se ha realizado sobre una muestra de 1.249 hombres y mujeres mayores de 57 años, que por la edad tienen un mayor riesgo cardiovascular, ha confirmado la hipótesis de que la cerveza es saludable.
Según han indicado los autores del ensayo, las personas que han participado alimentándose con una dieta mediterránea, acompañada por cerveza en cantidades de entre un cuarto y medio litro por día, "no solo no han engordado, sino que en algunos casos han bajado de peso".
Así, la dosis recomendada por los médicos es de dos cañas diarias para las mujeres y de tres para los hombres, siempre con comidas equilibradas, y siempre que las personas realicen una vida normal, con algo de ejercicio.
Menos diabetes e hipertensión
La cerveza es una bebida fermentada que recibe las propiedades alimenticias de los cereales con que se produce, igual que el vino las de la uva, o la sidra las de la manzana, según ha explicado la doctora Lamuela.        
Esta bebida aporta una cantidad de ácido fólico, vitaminas, hierro y calcio mayor que otras y provocan un efecto "protector" sobre el sistema cardiovascular.
Los bebedores de cantidades "normales" de cerveza presentan una menor incidencia de diabetes mellitus e hipertensión, y un índice de masa corporal inferior.
Además, estas personas "manifestaron consumir una mayor cantidad de verduras, legumbres, pescado, cereales, aceite de oliva y realizar una mayor actividad física", ha indicado Estruch.
El patrón alimentario de los bebedores españoles "dista mucho del patrón del mundo anglosajón, donde impera el modelo Múnich, en el que se beben grandes cantidades, prácticamente sin moverse del sitio, comiendo patatas fritas y embutidos", ha indicado el médico.
La investigación también ha revelado que los participantes que bebían cerveza de forma moderada referían un consumo más elevado de proteínas y carbohidratos, incluida la fibra, que los no bebedores.”
Ojo, estos resultados están estrictamente relacionados con tres condiciones importantísimas:
A)   Un consumo moderado
B)    Una dieta saludable como la mediterránea (nada parecido a la nuestra).
C)   Ejercicio físico.

Ahí les dejo la información y mi reputación para que la hagan pedazos. Insisto, lo único que pido es que dejen de hacernos bolas.
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jueves, 6 de enero de 2011

CERVEZAS DE ABADÍA Y CERVEZAS TRAPENSES

Por: Javier “Sunshine II” Sánchez


Quién iba a pensarlo. Aquellos que alguna vez estuvieron a punto de terminar con la fabricación de cerveza en el mundo por considerarla pecaminosa, terminaron siendo quienes la salvaron de su extinción. Por supuesto hablo de la iglesia católica.
Monge Trapense en la Línea de Producción
Alguna vez ya platiqué de este asunto, así que no los voy a aburrir platicándoselos de nuevo, mejor métanse al blog chevestuff.blogspot.com y busquen el artículo “Los monjes trapenses y la cerveza”. Lo único que quiero retomar de ese texto es la frecuente confusión que genera el termino “cerveza de abadía” con el término “cerveza Trapense…o Trapista”, que para el caso es lo mismo. Por esta razón pretendo platicarles las diferencias fundamentales entre ambas cosas, esperando no hacerlos más bolas.
En efecto, ambos estilos tienen el mismo origen: los monjes católicos europeos de la Edad Media. Estos monjes de diferentes órdenes religiosas vivían –y todavía lo hacen muchos de ellos – en comunidades cerradas que producan gusrdarla eb toneles y barrileses alimenticias que el pan, duraba mucho tiempo mer con relativa velocidad por lo que no podían sus propios alimentos, ropajes, bebidas, calzado y todo lo necesario para vivir en oración. Como parte de ese proceso de supervivencia en una sociedad tan convulsionada como la del medievo, era necesario alimentarse por largos períodos sin salir o alejarse de sus conventos. La carne, las verduras, la fruta y hasta el pan se echaba a perder con relativa velocidad por lo que no podía almacenarse frescos más allá de unos cuantos días.  La cerveza, en cambio, además de mantener las mismas propiedades alimenticias que el pan, duraba mucho tiempo más. Podían guardarla en toneles y consumirla cuando era necesario sin peligro a enfermar. Esta es la misma razón por la que los exploradores terrestres y marinos de la época viajaban con provisiones importantes de cerveza. Cuentan algunas leyendas que una de las razones por las que los peregrinos tripulantes de celebre navío Mayflower se detuvo en las costas de Massachusetts fue porque se les terminó la cerveza y les quedaba poco con qué alimentarse.
Con el paso de los siglos, muchas congregaciones religiosas decidieron dejar de fabricar ellos mismos sus recetas de cerveza artesanal, sin embargo optaron por “rentar” su fórmula a fabricas externas que las siguieron fabricando  como medio de seguir financiando su operación. Estas cervezas son las que conocemos actualmente como “cervezas de abadía”.
"She may, or she may not, but with Chimay, She will"
Por otro lado algunos monasterios de la orden Trapista, originaria de Le Trappé, Francia, pero avecinada después en Bélgica y los países bajos mantuvieron en sus manos el proceso de fabricación. Esto da origen al término “Cervezas Trapenses” que conocemos hasta la fecha.  De estos monasterios solamente quedan siete en el mundo, seis de ellos en el sur de Bélgica y uno en el norte de Holanda. Las marcas son muy conocidas: Chimay, Westmalle, Orval, Rochefort, Westleveren y Achel en Bélgica y Le Trappe en Holanda.

Todas las cervezas de abadía y las trapenses son cervezas de fermentación alta (lo que conocemos como tipo Ale) con contenidos de alcohol que van de 6% al 12% APV y su color va del cobrizo al negro. Su sabor es muy pronunciado, tostado y amargo con espuma caramelizada.  Son excelentes acompañantes de quesos añejos y carne. La experiencia de tomar estas cervezas se asemeja a la de tomar buen vino rojo, ya que también cambian frecuentemente de aroma y sabor dependiendo del tiempo que tiene abierta la botella. Te recomiendo usar copas o vasos panzones con boca pequeña porque así disfrutarás al máximo de esta experiencia.
Así pues, no es lo mismo una cerveza que otra, aunque se parecen. No te pierdas el placer de tomarte alguna vez estos estilos de cerveza. Son verdaderamente espectaculares.
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viernes, 17 de diciembre de 2010

LA CERVEZA EN AMERICA


 Por: El Cerveciáfilo

Nuestro gran contienete americano
Ninguno de los inventos del hombre fue hecho en un sólo lugar y por una sola persona ¿estamos de acuerdo? Absolutamente todo lo que se no ha ocurrido hacer en los 2.5 millones de años que tenemos los humanos sobre la tierra esta ligado con lo que otros hicieron antes o fue concebido en varios lugares más o menos al mismo tiempo. Incluso la misma aparición del hombre no podemos disminuirla a un solo evento aislado en un punto específico del planeta, sino que es el resultado de un proceso evolutivo, de la acumulación gradual de cambios a lo largo de millones de años que, finalmente, derivaron en unos primates con fuerte capacidad cerebral, que caminaba sobre dos pies y tenmillones﷽﷽ cerebral, que caminaban fuerte capacidad cerebral, que marcaba sobre dos pies y con la capacidad de fabricar herramieía la capacidad de fabricar herramientas, todo esto allá por el África oriental.
Con la agricultura, madre de todas las civilizaciones y también madre de la cerveza, pasó lo mismo. Aunque algunos intentan adjudicársela a una civilización en particular en realidad surgió en varios puntos del planeta en diferentes épocas. En el norte de China, en el sudeste asiático, en México y la región andina y –por supuesto- en la región mesopotámica.
Con la domesticación de la agricultura llegó la cerveza. La fermentación seguramente accidental del pan de trigo, cebada, maíz o cualquier otra gramínea bajo la lluvia neolítica, produjo la primer cerveza. Tradicionalmente se ha ubicado el nacimiento de la cerveza en la época de la civilización Sumeria, allá entre el Río Tigris y el Éufrates, sin embargo se han encontrado vestigios más antiguos en China y en la región amazónica de Sudamérica. Cuenta un explorador alemán llamado Hans Staden, secuestrado en 1557por la tribu Tupien de la amazonia brasileña, que sus aborígenes captores fabricaban un tipo de cerveza desde hace miles de años, aun antes de los egipcios.


Tomando CHICHA
La cerveza de los indígenas sudamericanos durante siglos ha fabricado dos tipos de cerveza principalmente: la llamada Masato hecha de una planta llamada Mandioca, y por otro lado la cerveza llamada Chicha hecha a base de maíz.  De hecho el célebre explorador norteamericano Hiram Bingham, descubridor de las ruinas de Machu Pichu en el Perú, dice que muy posiblemente esta ciudad fue construida para las mujeres Incas que fabricaban esta cerveza. La cerveza, o algún tipo de bebida derivada de la fermentación espontánea del pan mezclado con agua, ha sido fabricada por siglos por nuestros antepasados americanos hasta nuestros días.
Con el llamado “descubrimiento” de América las cosas cambiaron radicalmente para el Nuevo Mundo cervecero. Durante los siglos XVII, XVIII y XIX los colonialistas europeos trajeron a América sus técnicas y recetas para fabricar cerveza. Con el tiempo algunas de estas cervezas se regionalizaron y se volvieron “de casa”. Sin embargo fue hacia finales del siglo XIX cuando esta industria explotó en nuestro continente impulsada por los avances tecnológicos producidos por la Revolución Industrial en Gran Bretaña. Gracias a la invención de la refrigeración artificial fue posible fabricar a niveles macro industriales el estilo de cerveza que se ha convertido en la de mayor consumo en el mundo: la Lager.  Este estilo ha sido reproducido en prácticamente todos los rincones del mundo y, por supuesto, de nuestra América. Infinidad de cervezas estilo Lager son fabricadas desde la Patagonia hasta Alaska incluyendo los calurosos países caribeños. Cada país y cada región tiene la suya propia y la ostenta como propia. La lista de marcas es infinita…sería una irresponsabilidad pretender enumerarlas aquí.  Se fabrican desde las lagers más obscuras hasta las más claras aunque.
En los últimos años hemos visto incluso la tendencia a la fabricación de cervezas artesanales, lo cual es muy alentador. Seguramente cada fabricante en los diferentes países americanos enriquecerá su propia propuesta con el carácter y entorno propios. De la misma forma que hemos sido capaces de hacer música acorde a nuestro carácter regional, seremos capaces de elaborar cervezas regionales diferentes y - esto debemos remarcarlo- deliciosas por igual.
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jueves, 9 de diciembre de 2010

LA CERVEZA DE BELGICA

Por: El Cerveciáfilo



Bélgica es el país que produce la mayor variedad de cervezas en el mundo y, por si fuera poco, estas cervezas se encuentran entre las de mayor calidad que se fabrican.  Ni siquiera los alemanes producen tal variedad. Por esta razón, Bélgica es algo así como la tierra santa para los amantes de la cerveza….o debería decir de la “buena” cerveza.
Como muchos de ustedes saben este pequeño país ubicado en el noroccidente de Europa  colinda con Francia, Holanda, Alemania, Luxemburgo y con el Mar del Norte. Su superficie es apenas de 30,510 kilómetros cuadrados. Es un país densamente poblado por casi diez millones y medio de personas que viven en el corazón de una de las zonas más industrializadas del continente. Su clima marítimo templado ofrece condiciones ideales para la producción de granos, lúpulos y todo lo necesario para la fabricación de cerveza.
Bélgica fabrica prácticamente todos los estilos de cerveza que existen: obscuras, morenas, rubias, amargas, dulces, lámbicas, de frutas, etc., etc, etc. Existen más de 500 marcas en el mercado para beneplácito de propios y extraños. Podrías tomarte una cerveza diferente cada día y no te alcanzaría un año completo para recorrerlas todas.
Desafortunadamente muchas de las 3,000 fábricas que existían a principios del siglo XX han desaparecido, quedando ahora poco menos de la mitad. Aun así, estas cervecerías son suficientes para mantener operando más de 60,000 tabernas que existen en el país. Son muchas, aunque si las comparamos con las 200,000 tabernas que existían a principios de los años 1900 podemos notar el deterioro de la industria provocado, en gran parte, por la gran competencia que representan el resto de los países europeos.
El fenomenal éxito de las cervezas belgas se ha extendido muy rápidamente por todo el mundo en las últimas décadas. Su gran calidad es ahora reconocida en todos los continentes.  Esta explosión comercial se debe, en gran medida, al trabajo de uno de los admiradores más fervientes y dedicados a conocer las cervezas de Bélgica: al famoso “Cazador de Cervezas” Michael Jackson.  Su libro “La Guía Mundial de la Cerveza” dedica algunas de sus páginas más elocuentes a hablar de estas cervezas. El Sr. Jackson es responsable prácticamente único de que las cervezas lámbicas hayan sido conocidas fuera de Bélgica. El trabajo promocional de Michael Jackson fue reconocido por el gobierno de ese país al otorgarle el prestigiado galardón “Mercurius Award”.
Bélgica clasifica sus cervezas en cuatro categorías: III, II, I y S (Superior). Esta clasificación se basa en un complejo método que mide la “fuerza” de la cerveza de acuerdo a su Gravedad Original, que en Alemania y EUA se mide en grados “Plato”. Mientras que en Bélgica, Gran Bretaña y Francia se expresa en “Gravedad Específica”. Mucha complicación para una columna tan pequeña como esta, así que mejor le paro. Si te interesa conocer los detalles de esta clasificación seguramente lo encontrarás en Google.  Esta clasificación resulta muy importante para los fabricantes y para los consumidores porque, además de categorizar cada cerveza belga, influye en los impuestos que paga al gobierno y, por lo tanto al precio final al consumidor.
Cervezas belgas hay muchas cerca de nosotros, probablemente las más conocidas sean las marcas Steela Artois, la Duvel, la Leffe o la Hoegaarden, entre otras.  También es fácil encontrar cervezas “estilo” belga que son deliciosas.
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viernes, 3 de diciembre de 2010

LA CERVEZA DE NAVIDAD




Por: Javier “Sunshine II” Sánchez

La navidad está muy próxima.  Esto representa para quienes la celebramos una mezcla de sentimientos que van desde la mayor de las alegrías hasta la peor de las depresiones. Lo que es una constante es que en cualquiera de los casos habrá alcohol de por medio, ya sea para celebrar el advenimiento de Cristo o para ahogar nuestras frustraciones y olvidarlas aunque sea mientras nos dura la borrachera. Para los fines que persigue esta columna vamos a hablar de la primer posibilidad ¿les parece? Si quieres hablar de la segunda te recomiendo que vayas con tu terapeuta o aunque sea con el cantinero del bar más cercano y le avientes todo encima.
Probablemente una de las cosas que más nos alegran en navidad, sobre todo a los que no somos muy afectos a la devoción cristiana, es la posibilidad de reunirnos con la familia y compartir nuestra alegría brindando, comiendo, cantando, bailando y abriendo regalos. La navidad es un excelente pretexto para encontrarnos de nuevo con los que queremos.
Para quienes andamos buscando razones para explorar y probar nuevas cervezas, la época es ideal. Prácticamente en todo el mundo los fabricantes de cerveza editan sus cervezas de temporada, muchas de las cuales resultan ser joyas efímeras que deben ser aquilatadas en su momento ya que la navidad pasa rápido y tendremos que esperar otros 12 meses para volver a degustarlas.
La cerveza es la bebida navideña por excelencia, por lo menos en los países que inventaron la celebración como la conocemos hoy. Los países del norte de Europa, con sus árboles secos y paisajes nevados son quienes inventaron la costumbre producir cervezas especiales para la temporada. Todo parece indicar que fue particularmente en Bélgica, hacia finales del siglo XIX, cuando los maestros cerveceros de las cervecerías locales dedicaban su talento a elaborar cerveza que utilizaban para regalar a sus trabajadores y amigos. Esto se difunde rápidamente entre los consumidores y se ven en la necesidad de fabricarla en volúmenes mayores, inicialmente para el pueblo o ciudad donde se encontraba la fábrica y posteriormente para otras regiones.
La elaboración de las cervezas navideñas se iniciaba en el mes de septiembre, específicamente alrededor del día 29 cuando se celebra el días de San Miguel. En esas épocas los maestros cerveceros utilizaban los mejoren ingredientes a los que especiaban cuidadosamente para obtener una cerveza robusta, olorosa y sabrosa que pudiera ser consumida durante las festividades de San Nicolás.
Sólo era cuestión de tiempo para que esta costumbre local se expandiera al resto de Europa y después al mundo entero.  Algunos estudiosos le adjudican la popularidad internacional de estas cervezas al ingles John Martin, un empresario cervecero que en 1909 se establece en Amberes, Bélgica. El señor Martin abrió el mercado con Inglaterra y Escocia, introduciendo la Gordon Xmas de su fábrica Gordon Scoth Ale. Aun en nuestros días podemos encontrar cervezas generadas por este varsátil empresario, como la Martin’s Pale Ale (que aun en la actualidad muchos la llaman “la más noble de las pale ales inglesas), o la Martin’s Blond Ale.
Las cervezas de navidad no conforman un estilo por sí mismas. Pueden se diversos estilos que, hay obscuras y rubias, dulces y amargas,  en todo caso, mantienen algunas características comunes, como el hecho de que tiene porcentajes de alcohol superiores al promedio. La razón es simple: la cerveza se toma en navidad para “calentarse” y no para refrescarse, y el alcohol colabora en alcanzar ese fin.  De igual forma y por la misma razón, las cervezas navideñas no son “light”, sino que contienen niveles calóricos altos.  Otra característica que muchas marcas mantienen es el aroma especiado, que aporta mucho al maridaje de las comidas típicas de esta temporada. En general se recomienda tomar estas cervezas frías pero no a punto de congelación como solemos acostumbrarlo por nuestras latitudes, ya que se inhibe totalmente el sabor y el aroma de la mezcla.
Busquen cervezas de navidad en las tiendas especializadas y diviértanse con ellas. Por cierto que les comunico que la cervecería Cucapá editará especialmente para esta navidad La Migra Winter, búsquenla directamente en la fábrica…no creo que la vendan en otra parte.
¿Tu qué cerveza nueva probaste esta semana?  Explora, diviértete, piérdete en la diversidad. Busca más allá de la tienda de la esquina.
Los espero el radio los martes a las 8 de la noche en “La Junta de Mejoras” por la 940 Oldies para pasarnos un buen rato entre buenas cervezas y buen rock. Si tienen computadora búsquenos en www.940oldies.com.


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