lunes, 23 de noviembre de 2009

BOTE O BOTELLA


Por: Sunshine II

Cuando la cerveza empezó a elaborarse hace miles de años, allá cuando nuestros amigos los sumerios dominaba parte de las tierras mesopotámicas, la consumían casi inmediatamente por varias razones. Las dos principales eran que la hacían esencialmente como alimento, igual que si estuvieran haciendo pan, y la segunda porque no había manera de almacenarla. Los grandes recipientes de barro que aparecen en algunos grabados de esa época nos indican que en ocasiones la transportaban y se la llevaban como alimento para ciertas travesías que duraban algunos días, pero eventualmente se echaba a perder.
A principios de la edad media en la zona norte de Europa central y occidental, cuando nacieron los estilos de cerveza que conocemos ahora, la cerveza seguía consumiéndose prácticamente en el mismo lugar donde se fabricaba. Cada casa, hostal o abadía en la que se fabricaba guardaba su cerveza en recipientes que a la postre se transformaron en barriles de donde se servía directamente cada que alguien quería echarse una cerveza. Gracias a estos barriles, transportarla a distancias mayores era posible pero no muy usual, ya que cada pueblo o ciudad fabricantes sus propios estilos de cerveza y no existía el concepto de distribución y comercialización que conocemos hoy.
Tuvieron que pasar muchos años para que los fabricante de cerveza encontraran formas de guardar su producto terminado en porciones individuales aguardando a que algún consumidor quisiera tomarla. Los avances tecnológicos de la revolución industrial del siglo XIX fueron determinantes para encontrar las dos nuevas formas de almacenar, transportar y consumir la cerveza conservando muchos de sus características originales. Evidentemente me refiero a las botellas y a las latas (o botes como les decimos comúnmente).
Se dice que el señor Alexander Newell fue al primero que se le ocurrió embotellar la cerveza – una Ale para ser más precisos- en la Inglaterra de la célebre “Queen Mary”. Newell era el director de el colegio St. Paul y maestro de la escuela Westminster. Esto sucedió, como tantos inventos que conocemos, gracias a una casualidad, ya que al tener la necesidad de guardar su cerveza favorita al señor Newwell se le ocurrió meterla en una botella de cuello largo y delgado a la que le colocó un tapón. A los días que volvió por ella “No encontró una botella, sino una pistola, tal fue el sonido que hizo al destaparla”. Desde entonces la botella se ha convertido en uno de los empaques más difundidos mundialmente.
Aunque el envasado puede hacerse a mano, y de hecho en algunas cervecerías artesanales lo hacen, esto resulta muy caro si los volúmenes de botellas se incrementa. La gran mayoría de las fábricas cerveceras utilizan máquinas de embotellado automáticas. Estas máquinas llegan a ser verdaderamente enormes sobre todo en aquellas macro cervecerías donde este proceso ocupa edificios enteros. Las instalaciones más grandes de líneas de embasado las tienen empresas como Anheuser Busch, Miller y Coors.
El color de la botella es importante para preservar el contenido. Los colores de vidrio más usados son el café, el verde y el claro. De estos colores, el que ofrece la mayor protección contra los efectos de la luz es el café, de ahí que sea el color más usado por las cervezas tipo Ale y las “All Malt”, que se alteran más fácilmente ante los efectos de la luz que las lagers ligeras. El vidrio claro frecuentemente es utilizado cuando el fabricante quiere que el consumidor vea el color y la transparencia de la cerveza, aunque su nivel de protección es menor. Existen botellas que son recubiertas con una película plástica y aquellas que siguen envasándose en recipientes de cerámica, como la Ale tipo Belga “Delirium Tremens”.
La lata, o bote cervecero, que ameritan de un proceso industrial tan complicado y grande como el embotellado en vidrio, fue durante muchos años desdeñada por mucho consumidores que percibían que el sabor del metal se pasaba a la cerveza. Definitivamente esto fue cierto durante décadas, sin embargo los avances tecnológicos han mejorado lenta pero radicalmente este proceso hasta alcanzar niveles de sofisticación y pureza impresionantes. El primer brinco verdaderamente importante en este sistema de embasado fue el uso del aluminio, que prácticamente no contaminaba el sabor del líquido y que resultaba ser mucho más liviano, más atractivo visualmente, fácil de transportar, enfriar y, sobre todo, es un material totalmente reciclable, algo muy importante para una industria que cada vez más le apuesta a las tecnologías “verdes”, o ecológicas. No contentos con los beneficios propios del aluminio, se ha seguido mejorando el proceso, logrando aislar totalmente el líquido del aluminio mediante procedimientos que colocan una…digamos, delgada “barrera” que recubre el recipiente por dentro, garantizándole al consumidor que lo que se está tomando es lo que originalmente se envasó. Tal es el caso de Ball Industries que desde hace algunos fabrica las latas de cervecerías como Oskar Blues Breweries.
Aunque muchos seguimos prefiriendo el sabor de la cerveza directamente sacada del barril, ya que nos ofrece una cerveza más fresca, es evidente que no siempre esto es posible. Sin embargo la botella o la lata nos ofrece una alternativa bastante buena y sobre todo accesible.
De nuevo los invito a que exploren. Hay muchas cosas interesantes por descubrir. Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina, en todo caso ahí empieza.

Sunshine II, comunicólogo, publicista, rockero y amante de la cerveza. ¿Algún comentario? Escríbele a javier@doblearticulacion.com
www.chevestuff.blogspot.com

viernes, 13 de noviembre de 2009

VASOS CERVECEROS


Por: Sunshine II

¿Se te antoja tomarte una malteada de chocolate en una taza para café? ¿o un tequila en un tarro cervecero? Como que no ¿Verdad? Los recipientes para tomarse cualquier bebida están hechos con el fin último de que puedas disfrutar al máximo el sabor, el olor y hasta el color de lo que te tomas. El recipiente finalmente se ha convertido en parte de la bebida que contiene. Esto es particularmente notorio cuando hablamos de bebidas alcohólicas como el vino, el cognac, el tequila, el whisky y, por supuesto, la cerveza.
El vaso en el que se toma un determinado tipo de cerveza permite disfrutarla a plenitud convirtiendo ese momento en una experiencia diferente. Esto es particularmente importante desde que se inventó el vidrio que –a diferencia de los recipientes opacos y porosos como la cerámica, la madera, el cuero o el fierro- permitió apreciar la cerveza no solamente por su sabor, sino tambien por su aspecto y color. Además gracias a que el vidrio no retiene olores, es posible apreciar mucho mejor los olores naturales de cada cerveza.
Algunos vasos tienen bocas anchas, otros cinturas pronunciadas, algunos son largos y delgados y otros gordos y pesados. El tipo de vaso que se usa para tomar cerveza es incluso parte de la cultura local de cada ciudad. ¿Se han fijado que cuando vas al Distrito Federal la cerveza, además de caliente, te la sirven en el mismo tipo de vaso que usan para tomarse sus adoradas Cubas? Te la pasas pegándote en la nariz y haciendo la cabeza para atrás cada que le das un trago. En cambio en el norte preferimos los tarros pesados, gruesos y tan congelados que a veces se nos pegan los labios al vidrio. En la mayoría de los países del norte de Europa en las cantinas se usa el vaso de base pequeña y boca ancha, y en otros, como España, es frecuente un vaso chatito y gordo.
Algunos tipos de cerveza tienen su propio recipiente característico, como la cerveza Pilsen que usa una copa de vidrio delgado alta, larga y de boca ancha. Las cervezas Duvel tienen un vaso con base corta, gordo y acinturado, mientras que la Orval usa algo parecido a nuestras “chavelas”. Las cervezas Lámbicas usan vasos tipo “flauta” parecidos al del Champagne. Hace poco la cervecería Samuel Adams diseño su propio vaso, el cual tiene una boca ancha, una cintura no muy pronunciada pero –y esto es lo particular del diseño- al fondo del recipiente tiene un círculo donde el vidrio es poroso (como si estuviera grabado con “sand blast”), lo que permite que las burbujas se generen de manera homogénea y permanente permitiendo así apreciar mejor el olor de sus cervezas. Lo que sí tienen todos los vasos cerveceros en común es que son totalmente transparentes, sin color alguno para que apreciemos el color real de la bebida. Además la forma y tamaño de la boca de estos vasos permiten oler el aroma de la cerveza a medida que te la tomas, aumentando de esa forma el placer de engullírtela. Incluso la propia botella en la que se envasa la cerveza puede resultar un recipiente adecuado para tomarla, esto es sobre todo común en muchas de las marcas de cervezas “Light” o en ciertas y muy conocidas Lagers tipo americanas en las que el olor y el color no aporta gran cosa a la experiencia de tomarlas.
El vaso, el tarro o la botella es, como les comenté antes, parte importante de la experiencia de explorar los muchos tipos y estilos de cerveza que existen, por lo que les sugiero que cuando sea posible procuren ligarlos. En la zona de San Diego hay muchos bares y restaurantes que como parte del servicio te sirven en el tipo de vaso adecuado dependiendo del tipo de cerveza que pides. Tal es el caso de Gordon Biersch y Karl Strauss, por nombrar algunos de los restaurantes-pubs más populares.
Para terminar y para darnos una idea de los diferentes diseños de vasos que existen, aquí les pongo algunos – que no todos- los estilos más populares.


De nuevo los invito a que exploren. Hay muchas cosas interesantes por descubrir. Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina, en todo caso ahí empieza.


Sunshine II, comunicólogo, publicista, rockero y amante de la cerveza. ¿Algún comentario? Escríbele a javier@doblearticulacion.com
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miércoles, 4 de noviembre de 2009

OKTOBERFEST


Sunshine II

Siempre que el verano se aproxima, entre los corrillos de muchas cantinas del mundo –y las de Baja California no son la excepción- se empieza a oir el mismo rumor: “cómo tengo ganas de ir al Oktoberfest…a ver si se me hace este año”. El interlocutor generalmente después de darle un trago largo a su cerveza se limita a reponder: “eeeyy”….y los dos se quedan en silencio imaginándose el paraíso en la tierra.
Y no es para menos. El festival que cada octubre se organiza en la ciudad de Múnich, en Alemania, reúne a las mejores cervezas de la región para beneplácito de los casi seis millones de visitantes que se apelotonan en la ciudad y sus alrededores a lo largo de dos semanas de borracheras sin fin. Como dijo un amigo mío que tuvo la suerte de asistir alguna vez “solamente me pude poner una borrachera que empezó cuando me bajé del avión y terminó cuando me volví a subir para regresarme”. Los hoteles, moteles, posadas, hostales y jonucos de 200 kilómetros a la redonda están prácticamente llenos con huéspedes fantasmas que la mayoría de las veces prefieren dormir en cualquier banca de un parque que tenerse que regresar hasta el pueblo donde dejaron sus maletas.
Hay que decir que el festival de octubre en realidad empieza en septiembre, el primer sábado después del día 15, para se más exactos, y se extiende por dos semanas en un campo conocido como Prado de Santa Teresa (Theresienwiese), muy cerca de la estación central de la ciudad.
Todo inicia con el simbólico descorche del primer barril que a las 12 del medio día en punto el alcalde en turno abre en la carpa Shottenhamel al grito de “O’zapft is” que en cristiano significa “¡Ya está abierto” y de ahí en adelante todo es gloria líquida fluyendo como torrente desde las diferentes carpas que se instalan en esa zona. Hay música, baile, desfile de trajes típicos, comida, pleitos, besos, abrazos, buenos y malos deseos, gritos y todo lo que quiera usted imaginarse…..¿dije todo?....en efecto: TODO.
Esta celebración sin la cual no se entiende la cultura local de Múnich, se originó en la boda del príncipe Luís de Baviera con la princesa Teresa de Sachsen-Hildburghau¬sen el 12 de octubre de 1810. El príncipe, que posterirmente se convirtió en el Rey Luís I de Baviera, fue uno de los grandes modernizadores de la arquitectónica de Múnich. Los festejos nupciales duraron cinco largos días y sirvieron además de para afianzar los lazos entre las diferentes regiones bávaras, los alemanes le tomaran gusto a la fiesta grande y con el paso de los años loa convirtieron en una tradición que hasta la fecha disfrutamos propios y ajenos.
Aunque en las primeras celebraciones el entretenimiento era más bien escaso y no había cerveza de por medio, todo cambió en 1818 cuando al célebre señor Anton Gruber se le ocurrió solicitar una licencia para vender cerveza y comida, y lo que siguió ustedes ya se lo imaginan. Las jarras de vidrio utilizadas para servir cerveza empezaron a usarse hasta 1892 substituyendo a las de barro. Y las primeras grandes carpas que hasta la fecha se estilan cada año, se empezaron a instalar desde 1896.
La fiesta nacional de Baviera se transformó en la fiesta mundial de la cerveza más grande – y por mucho- que se organiza. En nuestros días existen muchos “Oktoberfest” en diferentes ciudades del planeta que van desde Europa, Sudamérica, y Norteamérica. Hace unas semanas el ing. Enrique Blancas, rector de CETYS Universidad, me hizo llegar un folleto de una especie de “Oktoberfest” que sus compañeros de generación del Tec de Monterrey organizan regularmente y donde se incluye la posibilidad de viajar en bola a Munich a echarse unas ambarinas, lo que confirma que esta celebración esta que ni mandada hacer para los mexicanos. En mi muy particular situación, procuro organizar “Okoterfests” cada fin de semana independientemente del mes en curso. Si bien no necesariamente comemos lechón ni salchichas tipo bratwurst, los tacos de carne asada no pueden faltar, o ya de perdida una pizza de telefonazo.
De nuevo los exhorto a que exploren el amplísimo mundo de la cerveza. Busquen las Oktoberfestbier en la primer oportunidad que tengan y deléitense con su suaves aromas y colores. Después de todo por algo estas cervezas atraen a más seis millones de turistas cada año y han hecho de este festival uno de los eventos populares más grande del mundo
Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina, en todo caso ahí empieza.


Sunshine II, comunicólogo, publicista, rockero y amante de la cerveza. ¿Algún comentario? Escríbele a javier@doblearticulacion.com
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viernes, 30 de octubre de 2009

LAS CHICAS DEL OTOÑO


(Colaboración de Mariano Rayón publicada con su autorización)

Con la entrada del otoño, cuando el clima empieza a cambiar refrescando sobre todo las noches, se antoja tomar cervezas diferentes a las lagers que tanto nos refrescan y nos satisfacen en el cálido verano. Desafortunadamente aqui en Mexicali, debido al clima tan extremoso que tenemos, no conocemos los climas intermedios que disfrutan en otras partes del mundo. Únicamente conocemos el frío y el calor. Durante el verano solemos medir la temperatura en con una escala muy particular: ”El calor esta a 3 cahuamas por hora”.
Como hace más calor que frío durante el año, estamos acostumbrados a las cervezas “light” o de tipo pilsner que se caracterizan por su cuerpo liviano, color dorado pálido , bajo contenido de alcohol, y sobre todo que se pueden tomar a temperaturas cercanas al punto de congelación. La raza anda buscando dónde se vende las cheves más heladas “que quemen gasnate”. Todo lo anterior es clásico de nuestra muy propia cultura cervecera local.
En esta época del año donde a veces “esta a cero grados" (o sea ni frío ni calor), los cerveceros en diferentes partes del mundo elaboran cheves características a esta temporada otoñal, que se caracterizan por ser de fermentación alta (Ale), por tener más lúpulo en su contenido, por agregarle más malta de cebada, por adicionarle especias de la temporada, por tener mas carácter y cuerpo y por tener más contenido de alcohol. A continuacion me permito recomendar las siguientes 10 cheves que son para tomar en esta temporada y a las que nombro: Las Chicas del Otoño.

1. Stone Vertical Epic Ale(09.09.09)con 8.9% alcohol por volumen.
Elaborada por Stone Brewing Co. en San Marcos, California (condado de San Diego), considerada de las mejores micro cervecerías en EUA. Esta cerveza es al estilo obscura y fuerte de las cheves de Bélgica. Elaboración limitada.

2. Lagunitas A Little Sumpin’Extra Ale con 8.74% a.p.v.
Elaborada por Lagunitas Brewing Co. en Petaluma, California (la capital del pollo). Cerveza al estilo India Pale Ale Imperial (doble). Elaboración limitada.

3. Avery The Kaiser con 9.3% a.p.v.
Elaborada por Avery Brewing Co. en Boulder, Colorado. Cheve al estilo Marzen/OktoberFest. En la etiqueta viene foto del Kaiser Von Bismarck. Elaboración limitada.

4. Dogfish Head Punkin’ Ale con 7.0% a.p.v.
Elaborada por Dogfish Head Craft Brewery en la costa este de EUA, estado de Delaware. Elaborada con calabaza, nuez moscada, canela y pimienta gorda y le va acorde a Halloween. Elaboracion limitada.

5. Paulaner Oktober Fest Marzen con 5.8% a.p.v.
En 1810 el Príncipe Ludwig de Baviera se caso con la Princesa Teresa iniciando el party cervecero más grande del mundo hasta la fecha (OktoberFest). La cervecería Spaten adoptó la lager tipo Viena llamándola Marzen(Marzo). Spaten inventó la cheve tipo Marzen pero Paulaner la perfeccionó. No le puede poner peros a la etiqueta donde muestra una fila de doncellas alemanas acarreando tarros con cheve. Disponibilidad todo el año.

6. Firestone Walker Pale 31 con 4.8% a.p.v.
Elaborada por Firestone Walker Brewing Co. en Paso Robles,California al estilo Pale Ale. Se almacena en barricas de robles,
impartiéndole un sabor muy característico. Muy tomable. Disponibilidad todo el año.

7. Alesmith Speedway Stout con 12.0% a.p.v.
Elaborada por AleSmith Brewing Co. en San Diego,California al estilo Stout Imperial. Alesmith esta considerada dentro de las mejores micro cervecerías en el mundo y esta cheve en particular esta considerada dentro de las 10 mejores en el mundo. Una bomba en cuanto a contenido de alcohol. Disponibilidad todo el año.

8. Sierra Nevada Chico Estate Harvest Wet Hop Ale con 6.7% a p.v.
Elaborada por Sierra Nevada Brewing Co. en Chico, California al estilo India Pale Ale, con ingredientes sembrados y cosechados 100% en los mismos campos de la cerveceria. Es una bomba de lúpulo con aromas de pasto y pino. Elaboración limitada.

9. Ayinger Oktober Fest-Marzen con 5.8% a p.v.
¿Otra cerveza OktoberFest? ¿Estaré obsesionado? Elaborada en la aldea de Aying en Baviera. Es más liviana que sus contrapartes con una vibra de sabor a pan y un acabado refrescante. Disponibilidad todo el año.

10. Russian River Consecration Ale con 10.0% a.p.v.
Elaborada por Russian River Brewing Co. en Santa Rosa, California. al estilo Ale salvaje. Se almacena en barricas que contuvieron vino cabernet sauvignon y le agregan higos y pasas de Corinto. Elaboración limitada.

Estas excelentes cheves las pueden encontrar principalmente en BevMo, directamente en las cervecerías de San Diego y probablemente en Von's. Les deseo una feliz cacería, no se arrepentirán. ¡Promuevan la buena cerveza!

Cheve Meister Rayón

También es profesionista, rockero y amante de la cerveza como su colega Sunshine II.

miércoles, 28 de octubre de 2009

LO NEGRO Y LO AMARGO


Sunshine II

Estoy seguro que durante un instante pensaste que esta era otra de esas columnas enfocadas a enfatizar lo difícil de la crisis financiera actual que agobia a nuestro país y al mundo entero, si embargo me temo que tendré que decepcionarte. Mi idea es hablar de algo más amable que espero logre distraerte un poco de lo negro y lo amargo de nuestro entorno.

Me imagino que en algún momento te has visto en la disyuntiva entre tomarte una cerveza clara o una obscura. Difícil decisión que seguramente has sabido solucionar en nanosegundos sin darle tiempo a quien te ofrece esta opción para que se raje y de deje con la boca seca. Ahora que si quien te la ofrece te cae gordo y quieres que tu interlocutor no te hable por el resto de su vida contéstale algo como “por favor dame una cerveza de unas 18 a 26 unidades SMR y 25 IBUs”. Te aseguro que nunca volverás a pistear con él. Espero poder aclararles un poco esta situación
Espero poder aclarar un poco esto de los SMR y los IBU. Ponerse de acuerdo en cómo medir el color y el amargor de una cerveza no fue cosa fácil. Durante siglos esto probablemente no era algo importante ya que los recipientes en los que se tomaba la cerveza eran de cerámica, metal e incluso madera, lo que no permitía ver el color de la cerveza, pero cuando el vidrio entró a la jugada todo cambió. De repente el color era parte del atractivo de tomar cerveza además de su sabor. De forma muy básica les comento que el color de la cerveza lo determina el grado de tostado de sus granos y el proceso al que éstos se someten antes de envasarla, y el grado de amargor lo determina el estilo y cantidad del lúpulo utilizado.
Para ponerse de acuerdo y tener una referencia que fuera aceptada por los productores de todo el mundo hubieron de reunirse los más importantes maestros cerveceros, malteros y científicos afines en lo que se llamaría la European Brewery Convention (EBC). En ella convinieron (para eso son las convenciones) establecer la escala de color y Amargor EBC que se basa en el Standard Reference Method (SRM) y en la escala International Bitterness Units (IBU). No pretendo ni lejanamente meterme en descifrar y explicar las complejas fórmulas que sustentan estas escalas de medición, mi objetivo estaría conquistado si logro comunicarles cómo esta escala se aplica a las cervezas que todos conocemos.
Las cervezas más claras tienen de un 1 a un 2.5 SMR y las de sabor más suaves tienen menos de 10 IBU. Mientras que las cervezas más obscuras superan los 40 SRM y las más amargas superan los 60 IBU. Vamos poniendo una tablita para ejemplarizar esto:

TABLA DE COLOR EN SRM
Agua 0.0
Light Americana 1 a 2.5
Clara 2.5 a 3.5
Regular 3.5 a 5.5
Ambar Light 5.5 a 10
Ambar Pale 10 a 18
Ambar obscura 18 a 26
Oscura 26 a 40
Negra 40+

TABLA DE AMARGOR EN IBU
Agua 0.0
Light Americana 10-
Lámbicas 11 a 23
Ale Rubia 15 a 30
Marzen 18 a 25
English bitter 20 a 35
Porter 20 a 40
Brown ale 15 a 45
Pilser estilo Bohemia 30 a 45
India Pale Ale 40+
Irish Sotut 25 a 60

Evidentemente el uso que se le da a estas unidades de medida tiene que ver casi exclusivamente con quienes fabrican cerveza, ya que como toda estandarización de conceptos, éstos sirven para que se pongan de acuerdo más eficientemente y pasa a ser parte del lenguaje técnico propio de la industria, mientras que nosotros los sufridos consumidores la hacemos simplemente con decir “dame una Light o una oscura”.
Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina, en todo caso ahí empieza. Exploren.


Sunshine II, comunicólogo, publicista, rockero y amante de la cerveza. ¿Algún comentario? Escríbele a javier@doblearticulacion.com
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viernes, 9 de octubre de 2009

CUÁNDO SE INVENTÓ LA CERVEZA


Por: Sunshine II

Antes que nada quiero agradecer la gran cantidad de correos con comentarios, aportaciones y consejos que me han dado en relación a esta columna. Eso significa dos cosas: la primera es que –contrario a lo que muchos opinan- la gente sí lee, y la segunda es que –como ya sospechábamos- a la gente le encanta la cerveza. Una vez más compruebo que en cuestión de bebidas espirituosas la vocación de Mexicali es la cerveza.
Muchos me han sugerido que les hable sobre el origen de la cerveza. Con gusto les platicaré aquí lo que yo sé al respecto.
Comenzaré por decirles que de acuerdo al profesor Solomon Katz de la universidad de Pensilvania, la receta escrita más antigua que se conoce es la de la cerveza. Data de aproximadamente 4,000 años y fue escrita como himno a la diosa Ninkasi “la diosa que sacia el corazón”. No se necesita ser un genio para deducir que si alguien se tomó la molestia de escribir sobre una tablillas de arcilla una receta, significa que ya tenían muchos siglos fabricándola. Algunos hablan de que hace 9,000 años ya se fabricaba cerveza, esto basándose en residuos encontrados en pedazos de cerámica que datan de esa época. De nuevo no es necesario hacer muchas cuentas para enterarse de que este dato nos ubica antes de las dinastías faraónicas de Egipto, o sea que, contra lo que muchos creen, la cerveza no la inventaron los egipcios.
Al estudiar un poco de historia…o en este caso de prehistoria, notaremos que estas épocas coinciden con dos hechos fundamentales en la evolución de nuestras sociedades. El primero es que por aquellos años el hombre “domesticó” la agricultura que consistía esencialmente en granos como la cebada y el trigo, y esto ayudó a que los grupos humanos –antes nómadas por necesidad- ahora podían establecerse en un lugar viviendo de sus tierritas y sus animalitos, dando con esto lugar, y este es el segundo hecho, al nacimiento de las sociedades civilizadas o séase de las ciudades. ¿Y dónde sucedió esto? Pues en varias partes de nuestro planeta al mismo tiempo, pero la que para efectos de imaginarnos la historia de la cheve nos incumbe, es entre los ríos Tigris y el Eúfrates, es decir, en Mesopotamia.
Cabe recordar que hace aproximadamente 11,000 años durante el Neolítico temprano y hacia el final de la última glaciación, esa zona hoy desértica como consecuencia del calentamiento de la Tierra, era un verdadero paraíso para la agricultura.
Resulta también curioso anotar que en aquellos tiempos la cerveza era elaborada más con fines alimenticios que recreativos. Los cultivos de cebada y trigo eran en su mayoría dedicados a fabricar cerveza más que pan. Los sagaces lectores habrán notado que la receta es muy parecida (parafraseando a mi amigo gurú y Cheve Meister Mariano: “la cerveza es pan líquido”).
Así pues, la cerveza es cerveza casi desde que el hombre es hombre….o por lo menos desde que se puso en paz y decidió ponerse a fundar aldeas.
Es importante aclarar que los tipos de cerveza que actualmente conocemos no se parecen en nada a lo que tomaban nuestros prehistóricos ancestros. Lo que nosotros tomamos hoy esta corregido y aumentado por los señores de la Europa central, que fueron los ganones con esto del calentamiento global, ya que los climas benignos para la agricultura y la abundancia de agua se mudaron hacia esa región que actualmente comprenden países como Alemania, Bélgica, República Checa, Austria, Holanda y Polonia.
Resulta paradójico pensar que siendo la cerveza la bebida más antigua inventada por el hombre y la más consumida a nivel mundial en nuestros días, sea al mismo tiempo tan poco conocida en el amplio sentido de la palabra, ya que nuestra aproximación a ella suele limitarse a uno o dos estilos de los cientos que existen sobre la faz de la tierra.

Sunshine II es comunicólogo, publicista, rockero y amante de la cerveza de toda la vida. ¿Algún comentario? Escríbele a javier@doblearticulacion.com
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MÉXICO Y LA CERVEZA (3ra. y última parte con aterrizaje en la Baja)


Por: Sunshine II



Y ya para terminar con esta azarosa y historia de la cerveza en nuestro temido y querido México, aterrizaré en el Estado Número 29, ó sea Baja California. Sé que muchos datos han quedado al margen de este apretadísimo compendió de tres partes, comprenderán que resulta imposible sintetizar casi 500 años de una historia que inició apenas 20 años después de la caída de la Gran Tenochtitlan.
Para 1918 ya había 36 cervecerías repartidas por todo el territorio nacional, esto se lo debemos en gran medida a la famosa prohibición decretada por el gobierno gringo a todo tipo de actividades para el solaz y esparcimiento de nuestro primos del norte. De este lado de la frontera las cosas eran muy diferentes y, por efecto de la ley de la oferta y la demanda, nos tocó a nosotros ofertar lo que los gabachos demandaban….y lo demandaban con muchas ganas. En ese entorno comercial de “todo se vale” florecieron los bares, los casinos, los prostíbulos, trayendo grandes beneficios económicos a la zona fronteriza de nuestro país. Se empezó fabricar y a comercializar localmente de todo; brandy, aguardiente de la peor calidad, opio (que en esos tiempos era legal) y todos los etcéteras que se puedan ustedes imaginar….todos.
Es entonces cuando, y al márgen del contexto de productos chafas que abundaban, surge la primera industria cervecera formal en nuestro estado: la Mexicali Brewery y la Aztec Brewing Company que arrancan duro y maciso con la década de 1920, gracias al impulso de los empresarios Miguel González y Heraclio Ochoa. A lo largo de sus 53 años de existencia esta marca se convirtió en orgullo y emblema de Mexicali, hasta que en 1973 cierra sus puertas. Esta cerveza tipo Pilsen marcó el gusto de los bajacalifornianos en general, ya que se consumía también abundantemente en otras ciudades fronterizas, especialmente Tijuana con todo y su “leyenda negra” que llevó al gobierno del presidente Emilio Portes Gil a implementara sin éxito su Campaña Antialcohólica de México en mayo de 1929. Esta campaña sirvió para lo que ustedes ya saben, a pesar de que en 1933 se aplicó a nivel nacional.
La Mexicali resurgió posteriormente bajo condiciones totalmente diferentes a las que la originaron y desde entonces ha luchado por recuperar algo del mercado que acaparan sus lapidarios competidores.
En1943 se funda la cervecería Tecate, en la risueña ciudad del mismo nombre, aunque solamente 11 años después, en 1954, esta fábrica es adquirida por la Cervecería Cuauhtémoc. El éxito de esta marca ha sido más que evidente a lo largo de los años. La Tecate es definitivamente la cerveza de mayor venta en nuestro Estado y en gran parte del noroeste del país. Esta Lager ligera, dulce y aromática heredó el fértil mercado que alguna vez dominó La Mexicali, haciéndolo crecer exponencialmente.
Tuvieron que pasar cerca de 67 años más para que surgiera otra excepcional empresa cervecera, ahora en la coqueta Tijuana que, además de perder flores, fabrica algunas de las mejores cervezas del país. Por supuesto hablo de la Cerveza Tijuana que con sus diferentes estilos de Lager ofrecen al cervecero de corazón sabores, olores y texturas que no habíamos encontrado antes por estos rumbos. A finales del 2000 tuve la fortuna de caer en la pequeña Taberna que instalaron junto a su planta de producción y donde se ofrece cerveza fresca y sabrosa. No podía creer que estuviera probando una cerveza fabricada en Baja California. Afortunadamente esta empresa ha permanecido vigente por casi 10 años y, aunque no la venden en ningún restaurante o bar que yo conozca en Mexicali, es posible encontrarla en el Smart & Final y el Calimax.
Termino mi periplo literario/cervecero con otro de los grandes aciertos en la fabricación de cerveza de nuestro estado, en nuestro país y fuera de él. Me refiero a la Cerveza Cucapá que en el año 2002 empieza a fabricar lo que, desde mi humilde punto de vista, son las Ales mejor hechas de México. Este punto de vista afortunadamente es compartido por mucha gente….desafortunadamente fuera de nuestro país. Aquí se aplica tristemente la frase “nadie es profeta en su tierra”, ya que la Cucapá a pesar de ser una cerveza desdeñada por sus coterráneos ha sido objeto de reconocimientos importantísimos fuera de nuestro país a pesar de ser una empresa tan joven. Y para muestra basta un botón: una de las revistas más importantes del medio cervecero en Estados Unidos, la Draft Magazine, acaba de incluir a Cucapá en su lista de los nueve innovadores de la industria cervecera artesanal (si quieren leer el artículo completo, ingresen http://draftmag.com/magazine/articles/66 para que se entren del chisme completo. Felicito desde aquí al los “Marios” García, papá e hijo, y a todo su equipo de trabajo por este reconocimiento.
Ahora sí, aquí le paro con esto de la Cerveza en México. Espero que con tanta información te hayan dado ganas de echarte una cheve helada. Adelante.
Recuerden que el mundo de la cerveza no termina en la tienda de la esquina, en todo caso ahí empieza. Exploren.


Sunshine II es mexicalense, comunicólogo, publicista, rockero y amante de la cerveza. Si te interesa algún artículo anterior o tienes algún comentario escribe a javier@doblearticulacion.com
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